Siempre te dicen "no estás solo", pero cuando llega la noche todos aquellos que te lo repiten duermen pacíficamente. Por la noche llegan esos problemas que te aterran y te hacen sentir que no puedes con nada más. Y ellos no están. Y te das cuenta de que estás solo.
Yo ya me hice amiga de mis partes oscuras. No me quedo otra. No sé si "amiga" es la palabra. Solo sé que si las seguía odiando, no iba a llegar a ningún lugar. Y un día hablé con ellas y me di cuenta que su objetivo no es provocarme todo aquello que siento, simplemente a veces no comprenden que ocurre y se asustan. Yo también me asusto a veces. También me dijeron que sentían ser como son, que no querían hacerme daño. Yo también siento como soy, nunca quise hacerle daño a nadie pero sé que le hice daño a personas que quería. Solo quieren volver a cuando las cosas no eran tan difíciles y yo... Yo también quiero. Al final, me di cuenta que no tengo por qué temerlas, pues son aquello que yo soy. La única diferencia es que yo sé que las cosas han cambiado, es más, que van a seguir cambiando, y no sé si para bien pero hay otra parte de mi que se niega a aceptarlo.
martes, 25 de abril de 2017
domingo, 2 de abril de 2017
lunes, 3 de octubre de 2016
Me hiciste verme como si fuese una flor maravillosa, más ahora que me contemplo de cerca, creo que me estoy pudriendo o secando... ¿No es acaso lo mismo? Me voy a morir. Antes me mantenían con vida tus cariñosas palabras, pero hace tiempo que no escucho de ellas. ¿Te fuiste porque pensaba que yo te abandonaría? Que cruel, no soy como ella y las flores también tenemos corazón.
¿Tan mala he sido al cambiar el color de mis pétalos o la textura de mis hojas? ¿Crees ya por eso que no soy la misma flor que creció con tus palabras? Mis raíces están en ti, más si te has ido, no sé que es de mí. Crees que con cualquiera y en cualquier lugar encontraré felicidad, crees que soy así de simple, te crees innecesario. Pero para mí eres especial, como inigualable... ¿Cómo podría mostrártelo? Quiero hacértelo ver, más solo soy una insignificante flor a la que le cuesta hablar. Muestro poco y muestro demasiado, lo notas o no lo quieres ver, no lo sé. Quiero creer que aún me recuerdas, por muy lejos que puedas estar, que aún hay algún fragmento de tu corazón estrellado que confía en mí y me reserva amables y dulces palabras porque no quiere verme morir. Aunque sea una parte diminuta, ven y dime que esta ahí. Antes de que sea tarde.
¿Tan mala he sido al cambiar el color de mis pétalos o la textura de mis hojas? ¿Crees ya por eso que no soy la misma flor que creció con tus palabras? Mis raíces están en ti, más si te has ido, no sé que es de mí. Crees que con cualquiera y en cualquier lugar encontraré felicidad, crees que soy así de simple, te crees innecesario. Pero para mí eres especial, como inigualable... ¿Cómo podría mostrártelo? Quiero hacértelo ver, más solo soy una insignificante flor a la que le cuesta hablar. Muestro poco y muestro demasiado, lo notas o no lo quieres ver, no lo sé. Quiero creer que aún me recuerdas, por muy lejos que puedas estar, que aún hay algún fragmento de tu corazón estrellado que confía en mí y me reserva amables y dulces palabras porque no quiere verme morir. Aunque sea una parte diminuta, ven y dime que esta ahí. Antes de que sea tarde.
miércoles, 7 de septiembre de 2016
Puede que siempre haya sido una sombra tuya, porque siempre fui allá a donde tú ibas, pero créeme, yo siempre quise ser tu compañera.
Quizá el problema es que nunca me crucé en tu camino, nunca me negué a nada, aunque hubiese algo desagradable por medio. Tan solo, cegada, te seguía. Quizá me faltaba una idea, una opinión, una voluntad... Saber cuándo era mejor seguirte por tu propio camino y cuando debía guiarte por el mío para poder cuidarte.
A veces, te cruzas con personas en tu viaje y charlas alegremente con muchas de ellas. Y quiero alzar mi voz, para mostrarte que yo también estoy aquí... Que siempre lo he estado para ti... Porque si algún día una de esas personas te llevase por su camino, no sería capaz de seguirte, y mi propio camino despareció cuando empecé a seguirte. Mirar atrás es aterrador, no hay nada, sin ti no hay nada, sin ti no puedo seguir... Y no quiero perder.
Quizá el problema es que nunca me crucé en tu camino, nunca me negué a nada, aunque hubiese algo desagradable por medio. Tan solo, cegada, te seguía. Quizá me faltaba una idea, una opinión, una voluntad... Saber cuándo era mejor seguirte por tu propio camino y cuando debía guiarte por el mío para poder cuidarte.
A veces, te cruzas con personas en tu viaje y charlas alegremente con muchas de ellas. Y quiero alzar mi voz, para mostrarte que yo también estoy aquí... Que siempre lo he estado para ti... Porque si algún día una de esas personas te llevase por su camino, no sería capaz de seguirte, y mi propio camino despareció cuando empecé a seguirte. Mirar atrás es aterrador, no hay nada, sin ti no hay nada, sin ti no puedo seguir... Y no quiero perder.
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